Sí, me gusta leer, me encanta leer y a principios de mi hobbie tenía la costumbre de leer todo lo que caía en mis manos, no continuaba con otro hasta que leyera el último punto del primer libro escogido. Me sentía culpable cuando dejaba un libro de lado, me sentía como una sucia tramposa y pensé que un buen lector jamás hacía eso. Sin embargo el tiempo ha transcurrido y con él surgieron ciertos cambios como la maduración de mi DDF- de las siglas Detector De Faulkner-
“Lo había dicho el mismo William Faulkner durante una entrevista: para escribir, es preciso poseer un detector de mierda, innato y aprueba de golpes.”
Si es necesario poseer este tipo de antenitas vinil para escribir entonces también será necesario para detectar la porquería que a veces irrumpe e interrumpe nuestra lectura, así que una vez consciente- y según yo todos y sin excepción podemos desarrollar este don- de que existía este maravilloso poder decidí aplicarlo, y así fue como me desaté y me quité el peso que significa cargar con estos ladrones de tiempo que muchas veces se esconden tras lindas portadas y sinopsis bien aderezadas. Entonces ya no me creí obligada a tener que terminar esas tramas infumables y sobre todo trilladísimas. El año pasado se me presentaron varios casos de índole “mierditus severa” y de hecho el simple roce de estos textos hizo que mi DDF soltara un chillido tan agudo como el ruido que brotaría de un detector de metal cuando pasara un auto cargado con lingotes y espadas de hierro, cobre y oro, por esta causa inmediatamente abandoné cualquier tipo de ojeada y evidentemente la decepción que hubiera significado finalizar el texto.
Aquí una lista de los libros que el año pasado intenté leer y nada más eso, sólo intenté.
Química perfecta de Simone Ekeles.
El caso es que me emocionó la idea de que un chicano protagonizará la novela - ¡Hola! Por primera vez la gringa cae ante el latino y no es el latino que cachetea las banquetas por la güerita- Pero resultó ser una más del montón, con la típica trama de “La apuesta” <<Apuesto que no puedes conquistar a Fulanita, la chica más popular de la escuela>> <<Acepto el reto>> Y toda la historia va de cómo la acorteja, de cómo descubre que no es tan superficial ni mala como aparenta y de cómo al odio pasan al amor no sin antes haber descubierto de que se trataba de un simple juego y la reconciliación y el final feliz que todos esperamos. No me gustó la protagonista y sólo llegué a la página 44.
Canciones para Paula de Blue Jeans.

Crescendo de Becca Fitzpatrick

Traición de Scott Westerfeld

Ghostgirl 3: Loca de amor de Tonya Hurley
Más loca me puse yo cuando me enteré de que la serie seguía. Afortunadamente fue prestado. Quizá la loca sea yo, sabía perfectamente que la trilogía no mejoraría- y comprobé cuando leí el segundo- y un así tuve el descaro de seguir a Charlotte. Capítulo 4 y pa’ fuera.
Vampiros de Morganville de Rachel Caine
No he terminado el primer capítulo y ya pienso en dejarlo. Sososososososososososo.
Estoy completamente segura de que existe otra sarta de de títulos que me hicieron huir. Sin embargo no los recuerdo, supongo que por algo será que mi mente se resiste a recordarlos…
Seguro que ustedes tienen una lista de libros que no quisieron terminar así que me gustaría que me contaran cuáles han sido, y ¿de casualidad han leído una de las novelas que mencioné? ¿Cometí un grave error? Les deseo un buen inicio de semana, y recuerden que sólo estamos a un comentario de distancia. Saludos.